Anomalía Primo de Rivera con proyecto nacional, por Eduardo Madroñal
A diferencia de los pronunciamientos decimonónicos o del posterior 18 de julio, la dictadura Primo de Rivera no se fragua en ninguna embajada de una potencia extranjera ni tendrá su respaldo incondicional, sino que hunde sus raíces y motivos en sectores de la propia oligarquía española. Este nacimiento independiente le conferirá un margen de maniobra desconocido para los regímenes anteriores.