De la hipocresía a la corrupción
Si en algo ha destacado Juan Carlos Monedero es en convertirse en corrupto antes de tocar poder. No fue capaz de declarar ganancias, pero tuvo que hacerlo precipitadamente ante un soplo. Ese soplo parece ser que partió de la propia Hacienda. Es la características de este país: de Hacienda te soplan que te están investigando; de la Policía te soplan que van a hacer una redada (caso "Faisán") y así sucesivamente en cada caso.