La tertulia de Claudio Acebo y el "si yo no puedo tú tampoco" Carlos Magdalena
Los trenes de cercanías que nos prometieron no cabían por los túneles, para mí sólo fue un subterfugio para el retraso, y nos lo creimos porque no tenemos otro remedio; ahora dicen que están construyendo otros que nadie ha visto, ¡el que se lo crea que levante la mano! El consejero Media quiso ir a ver la construcción de esos trenes fantasma y le dieron portazo mientras el presidente de RENFE ni le contesta.
De los muchos y variados temas que puso el director del programa encima de la mesa me quedo con uno que es el que nos compete a todos nosotros por unanimidad, los proyectos fallidos de Cantabria. Recuerdo que hace algunos años en un periódico de Cantabria se escribían columnas cuyos títulos me llamaban la atención cuando insistentemente se referían a que los cántabros teníamos que elegir entre turismo e industria (¿?)sic. Y con el paso del tiempo hemos comprobado que Cantabria no ha podido elegir simplemente porque no tenía ni tiene capacidad de elección porque estamos a lo que nos den, y siempre dando las gracias por anticipado aunque esas supuestas dádivas la más de las veces se queden en nada o se prolonguen en el tiempo por secula seculorum. Eso sí sea cual fuere el futuro proyecto siempre a pegarnos entre nosotros porque aquí en nuestra Cantabria Infinita los políticos no van juntos ni cuando se trata de proyectos para toda la Comunidad, y de ahí sale el dicho: "si yo no puedo tú tampoco" Pero la que pierde siempre es Cantabria y los cántabros.

Hemos tenido muchos proyectos promovidos por uno u otro partido que han tenido cuota de poder PSOE-PRC y PP pero poquitos han progresado, ya sea por una circunstancia u otra. Acordémonos de los accesos a la meseta, del túnel de la Engaña, del AVE, y más reciente para qué nos vamos a ir tan lejos, la Ciudad del cine, las famosas minas de Reocin, que se interesaron por ellas dos empresas de Australia y Canada y todo quedó en nada, de algún que otro proyecto que se aburrió de los tramites y emigró a una comunidad vecina quedándonos a dos velas y con el cuento de la buena pipa. Tenemos la interminable, después de hace muchos años, autovía Aguilar de Campoo-Burgos, la tercera vía a Torrelavega sigue medio parada aunque con la circunvalación. Ahora estamos en el tema de La Pasiega que inició el PRC continuándolo el PP pero todavía faltan patas para ese proyecto, la estación intermodal y el apoyo claro y sin fisuras del gobierno de Madrid. Esperemos que el PSOE de aquí pueda fortalecer el proyecto yendo el secretario general del PSOE, Pedro Casares, a Madrid y terminar de dar el empujón del proyecto que a pesar de todo está avanzando pero lentamente.
Los trenes de cercanías que nos prometieron no cabían por los túneles, para mí sólo fue un subterfugio para el retraso, y nos lo creimos porque no tenemos otro remedio; ahora dicen que están construyendo otros que nadie ha visto, ¡el que se lo crea que levante la mano! El consejero Media quiso ir a ver la construcción de esos trenes fantasma y le dieron portazo mientras el presidente de RENFE ni le contesta.
Y la última serpiente de verano, espero que no llegue a serlo, se trata del proyecto Altamira que sería un golazo para Cantabria y entraríamos de lleno en la vía tecnológica del siglo XXI pero ¿qué pasa?, lo de siempre, o lo de casi siempre, que se anuncian proyectos y nos faltan infraestructuras, comunicaciones? Y esta vez, y en esta ocasión, los promotores son muy solventes y nos han traigo el regalo del proyector Altamira a nosotros, teniéndolo todo preparado y planificado pero qué casualidad, falta energía y hay que hacer una ampliación de la Central de Aguayo. Una ampliación con una inversión importante que llevan anunciándola desde hace años y años, y nada de nada, todo se ralentiza.
Vivimos en un territorio, aquí arriba en el norte, con unas comunicaciones tercermundistas, con un trenecillo a Bilbao y otro trenecillo a Madrid y con mucho bla, bla, bla porque hemos estado añosssss dormidos, nuestros políticos no veían más allá del Escudo y cuando hemos querido abrirnos ya otras Comunidades nos llevaban una delantera que no terminamos de alcanzar a día de hoy.
Maria Luisa Peón replicó con mucho acierto, que ya no se trata de hacer fábricas de muchos trabajadores, sino tecnología, robotización, IA etc. y el proyecto Altamira es para eso. Esperemos todos que sea al final una realidad
Y termina este corolario con la UIMP, un lugar maravilloso para hacer negocios por y para Cantabria donde pasan unos días de vacaciones los ministros y ministras para hacerse unas fotos y largar contra el PP.
Otro tema que salió a colación y tiene su chispa, es la costumbre inveterada de los pitidos al himno nacional, algo incomprensible en cualquier país, como la guerra de las banderas y no colocar la enseña nacional. Unos hablamos de falta de respeto, de falta de educación, otros que tienen la culpa fundamentalmente los partidos políticos y la poca claridad con la que defiende el país España. Y no se termina por dar un golpe en la mesa y tomar medidas drásticas como suspender un partido cuando se pite el himno nacional.
Pero que podemos esperar cuando nuestro presidente del país un tal don Pedro Sánchez Castejón, es el primero que admite una España dividida, y cabe preguntarse si somos o no somos españoles. Pues parece ser que no lo somos porque para tener votos y gobernar España, o lo que queda de España, tiene que recurrir el presidente español a los separatistas. No se puede atribuir a un lapsus cuando se dice claramente en el Congreso por parte del presidente Sánchez del país Cataluña y del país España como ha sucedido, él mismo ya haciendo diferenciación.
Es imposible que en un país europeo se pite el himno ni remotamente y por qué en España si se hace y no se toman medidas. Tenemos fresca todavía la guerra de las banderas que ahí sigue por los juzgados. Cómo digo yo muchas veces, legislación tenemos toda lo que ocurre es que no se aplica salvo cuando interesa al político de turno.
Pero siempre podemos terminar con ¡qué bonita es Cantabria!
María Luisa Peón
Ramón Ruiz
Juan Ramón Carrancio
Carlos Magdalena
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